La cocina
No hay que olvidar dejar espacio para las pequeñas delicias: tarta de cebolla al estilo del Palatinado, mousse au chocolat de Valrhona con cerezas garrapiñadas o pequeñas madeleines con beurre noisette y crema cremosa. Neuhaus incluso se acerca personalmente a la mesa de vez en cuando para servir; aquí realmente trabajan solo dos personas.
Maridaje de bebidas
Kristian Haas es el anfitrión y sumiller, y lo mejor es simplemente dejarse guiar por él en la selección de vinos. La carta es extensa, personal y llena de descubrimientos; muchos vinos se ofrecen por copas y se sirven con una generosidad que agrada. Alemania y Francia destacan especialmente, pero desde hace tiempo no son los únicos protagonistas.
Ambiente
Lo mejor es disfrutarlo en pareja, en tríos o en grupos de cuatro: íntimo, cálido, histórico y sin artificios. Se han conservado los antiguos revestimientos de madera y las talladuras originales, además cuenta con una pequeña terraza en la acera. Para grupos más grandes, basta con consultar previamente: la particular distribución del espacio impone límites naturales a la capacidad.
Consejo de iniciados
Para tomar una copa de vino también se puede pasar de forma espontánea. Quien quiera comer y quedarse más tiempo sentado, es mejor que reserve. Las reservas se aceptan en dos franjas horarias: antes de las 18:45 h o después de las 20:15 h. Esto no significa que los comensales que llegan temprano tengan que marcharse después: por lo general, quien ya está sentado puede quedarse toda la noche y disfrutar alegremente de varias copas.