Marend trae un pedazo de Tirol a Hamburgo: cálido, sencillo y sin folclore alguno. En este acogedor restaurante de Eimsbüttel, la cocina alpina de taberna, los buenos vinos y la hospitalidad ocupan el centro.
Foto: Foto: MarendMarend trae un pedazo de Tirol a Hamburgo: cálido, sencillo y sin folclore alguno. En este acogedor restaurante de Eimsbüttel, la cocina alpina de taberna, los buenos vinos y la hospitalidad ocupan el centro.
Foto: Foto: MarendMarend es una de las mejores direcciones de la ciudad para la cocina alpina. Son famosas sus distintas variaciones de Knödel y Schlutzkrapfen, a las que se suman Tiroler Speck, Bergkäse, escalope de ternera, gulasch de vacuno y Brotzeiten que cambian según el día. Aromas intensos, productos excelentes y un oficio honesto definen esta cocina.
Maderas cálidas, flores frescas y mucho cuidado en los detalles crean una calidez alpina que nunca resulta kitsch. Aquí uno se reúne para comer, tomar una copa de vino o disfrutar de una Brotzeit prolongada, casi como en una Tiroler Jausenstube.
Con la cocina tirolesa combinan bien los vinos austríacos, la cerveza Stiegl de barril, la limonada Almdudler y los clásicos Spritzer. La carta de vinos, pequeña y cuidadosamente seleccionada, se centra en Austria; además hay Schnäpse, destilados selectos y especialidades de café como Melange o Großer Brauner.
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