Aquí el dim sum es obligatorio: las gambas, el rabo de toro o los bollos esponjosos de cerdo y gelatina muestran cuánto refinamiento hay en la cocina china. Junto a ellos, la carta ofrece clásicos de las cocinas de Shanghái, Sichuan, Pekín y Cantón: lo bastante familiares para quien empieza, lo bastante interesantes para quien tiene curiosidad.
