Ambiente
El nombre lo dice todo: quien entra en el Rabbithole se sumerge durante unas horas en otro mundo. Luz agradable, decoración con estilo y, tras una reforma, ¡ahora libre de humo! Los fines de semana, animado. Punto extra por la selección musical curada, entre otros con un enfoque en hip hop-jazz.
La filosofía
Constanze Lay y Florian Sonneborn entienden la hospitalidad como parte de cada cóctel. Aquí, un buen asesoramiento resulta tan natural como la precisión artesanal y el placer de encontrar la bebida adecuada para cada cliente. Una barra sin pretensiones, pero con mucha personalidad.
Consejo de iniciados
Grupos de hasta ocho personas, a partir de 18 años, sin reserva. Cursos de coctelería y tastings ideales para regalar.